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Freeheld, amor lésbico por encima de todo

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Anoche Iris People tuvo la suerte de poder asistir al preestreno de Freeheld, que se estrena en cines el próximo 6 de mayo, gracias a la V Muestra de Cine Lésbico de Madrid. La película, dirigida por Peter Sollet y protagonizada por Ellen Page -que también es productora- y Julianne Moore, está basada en hechos reales y cuenta la lucha de una policía con cáncer terminal para que su pensión pase a su pareja de hecho, una mujer.

Este caso paradigmático en los derechos LGTB+ de Estados Unidos ya contó con un documental del mismo nombre dirigido por Cynthia Wade, que se llevó el Oscar al mejor corto documental (dura 40 minutos) y el Premio Especial de Jurado de Sundance, el festival de cine indie más importante del mundo. Los que quieran, podrán verlo mañana día 28 a las 20h en la Fundación 26D como parte de la programación de la muestra de cine lésbico.

B - Cartel 'Freeheld'

Freeheld

En Freeheld se dan la mano distintas tramas que muestran la realidad del caso. Por un lado tenemos la historia de amor entre Page y Moore, con los típicos problemas propios del armario en el que se encuentra el personaje de Julianne, una inspectora de policía reputada, y la notable diferencia de edad que tiene con Page. Problemas que el amor va solucionando.

Por otra, y relacionado, vemos la estructura opresora del armario en toda su amplitud, tanto en la figura de los consejeros del condado de Ocean, que le negarán la pensión, como en la comisaría, con los propios compañeros de la policía, entre los que hay algún homosexual en el armario con miedo a perder su prestigio profesional si su orientación se descubre.

Finalmente, hay otra trama que aligera la carga dramática y que ayuda a que Freeheld sea algo más que una de esas pelis sobre enfermas terminales que tanto le gustan interpretar a Julianne Moore. Se trata de todo el contexto de la lucha política por el matrimonio igualitario que aprovecharán el caso de Moore para ganar popularidad y conseguir sus objetivos. Una pequeña parte positiva en una película hecha para hacer llorar.

Es este punto melodramático que tiene Freeheld es uno de los que ha suscitado las críticas más negativas. Se acusa a la película de ser demasiado sensacionalista y parecer un telefilm de sobremesa. Frente a la forma de narrar la historia, que aunque emocionante podía ser mejor, tenemos las enormes interpretaciones de sus dos protagonistas, en especial de Ellen Page, que brilla aún con más intensidad que en Juno.

En definitiva, se trata de una apuesta acertada, que ha buscado una narrativa tradicional y emotiva para hacer frente al hándicap de ser una historia lésbica presentada al gran público -como ya hizo Carol– y que, seguro, os hará emocionaros y llorar.