Eros

La ciencia detrás del orgasmo

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Cuando tenía cinco o seis años escuché la palabra orgasmo en un anuncio de televisión y, al no tener ni idea de qué era, decidí preguntarle a mi hermana mayor. Ella, sin saber qué decirme, me animó a buscarlo en el diccionario y yo, que era una niña muy repelente, obedecí y le eché mano a la RAE. La respuesta que me proporcionó el libro fue que el orgasmo es “la culminación del placer sexual”. Como comprenderéis me quedé igual que estaba o peor, pero decidí no insistir, ya me enteraría cuando fuese mayor. Y así fue. Más tarde o más temprano, con más o menos regularidad y más o menos fingido, al final todos nos enteramos. Pero lo que es bastante menos conocido es la ciencia que se esconde detrás del orgasmo y, por eso, os lo voy a contar en este post.

¿Qué pasa en el cerebro durante el orgasmo?

Son muchos los científicos que se han hecho esta pregunta, por lo que existen numerosos estudios en los que se somete, sobre todo a  mujeres,  a una resonancia magnética de su cerebro durante el orgasmo. Como resultado, se ha comprobado que en este momento son muchas las zonas cerebrales que se estimulan, comenzando por la corteza sensorial, a la que siguen el sistema límbico (íntimamente relacionado con las emociones) y el hipotálamo. Es en este último donde se libera la oxitocina, hormona responsable del placer que sentimos durante el clímax.

Un dato interesante recogido en algunos estudios,  es que si la resonancia se hace durante la estimulación de los pezones, se activan en el cerebro zonas relacionadas con los genitales, razón por la que muchas mujeres son capaces de llegar al orgasmo al estimular esta zona, sin necesidad de tocar la vagina o el clítoris.

Aunque menos, también se han realizado estudios en hombres, que concluyen que las zonas que se activan son muy similares al caso de las mujeres, aunque  sí que existen diferencias en el momento inmediatamente posterior al clímax; en el que, al contrario de lo ocurrido con las mujeres, muchas zonas cerebrales masculinas no reaccionan a la estimulación de los genitales. De ahí que los hombres necesiten un pequeño descanso antes de alcanzar un nuevo orgasmo.

Además de activarse muchas zonas cerebrales, también hay bastantes otras que se apagan, como la corteza orbitofrontal lateral, que se encarga de la razón y el autocontrol. Si queréis comprobar esto empíricamente probad a pensar durante el orgasmo en algo que no sea lo bien que lo estáis pasando. Probablemente ni siquiera recordéis mi propuesta; pero, si podéis, intentadlo.

Ahora no sólo sabéis lo que es el orgasmo, también sabéis qué pasa en nuestro cerebro mientras tanto. Y es que, aunque a veces se suele decir que los hombres piensan con sus genitales, no os dejéis engañar. Tanto ellos como nosotras somos esclavos de nuestro cerebro. Y si es para recibir placer nosotros encantados, ¿verdad?

 Azucena Martín, biotecnóloga y redactora científica, escribe cada martes en IrisPeople.com. También la puedes leer en Medciencia.