Eros

lesbiana con pelo azul besa a lesbiana rubia

Las tres etapas del amor

Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedin

Todos estaréis de acuerdo conmigo en que cuando nos enamoramos pasamos por tres etapas muy claras. Primero la otra persona tiene que ponernos, puede ser muy adorable, pero si no despierta nuestra lujuria la cosa empieza mal. A continuación, empiezan las típicas mariposas en el estómago y comenzamos a sentir un profundo cariño, aunque no se pierde la pasión. Finalmente, hay casos en los que las mariposas se transforman en termitas devoradoras de sentimientos, pero si la cosa evoluciona bien se perderá parte de la pasión, pero quedará arraigado el apego y el afecto hacia la otra persona. Esto que os cuento es algo obvio; porque todos lo hemos sentido, aunque a veces nos quedemos en el camino, ¿pero os habéis parado a pensar cuáles son las causas? Como para casi todo, la respuesta está en la ciencia y en este post os explico cuál es.

Primera fase

Durante la primera fase, como sabemos, predomina la lujuria. Esto es debido a que se disparan los niveles de testosterona, una hormona directamente relacionada con el deseo sexual. Al contrario de lo que muchos piensan, la testosterona no actúa sólo en los  hombres, pues también tiene esta función en las mujeres; estando relacionada, por ejemplo, con la sensibilidad del clítoris y los pezones. Además, también aumentan los niveles de adrenalina y noradrenalina, causantes del aumento del ritmo cardíaco, la sudoración y la presión sanguínea. Otro efecto de estas sustancias es una mejora del estado de ánimo, causante de la sonrisa imborrable de tontos que tenemos a veces cuando empezamos una relación.

Segunda fase

En esta fase llega el turno de la feniletilamina, un neurotransmisor que desencadena un aumento de dopamina, conocida por ser una de las “hormonas de la felicidad”. Ni qué decir tiene que la sonrisa de tonto continúa; pero, además, esta sustancia tiene más funciones, como el proceso de aprendizaje que lleva al deseo a convertirse en sentimientos más profundos.

Tercera fase

Finalmente, se elevan los niveles sustancias asociadas al apego, como la vasopresina y la oxitocina. Esta última es conocida por elevarse en las mujeres que dan a luz, pues su función principal es la de vinculación con otra persona; en el caso del parto, entre la madre y su bebé. Sin embargo, también es la encargada de reforzar los vínculos entre dos personas que se quieren, de ahí que cuando una persona lleva mucho tiempo manteniendo una relación con otra, puede ver a alguien que le atraiga muchísimo por la calle, pero siente una unión hacia la otra persona que le impide serle infiel. Además, es una sustancia que se eleva durante los orgasmos femeninos y que en los hombres se relaciona con la erección y la eyaculación. Por lo tanto, el sexo sigue funcionando perfectamente, pero es cierto que la pasión es menos intensa.

En resumen, las flechas de Cupido están cargadas de química, que al fin y al cabo es la responsable de las acciones que nos caracterizan cuando nos enamoramos. Aunque es cierto que en la tercera etapa, aun reforzando los lazos de la pareja, el declive de la pasión puede poner la relación en peligro, no debemos olvidar que la química se cambia con química y actividades como los juegos eróticos, el uso de la sorpresa y otras técnicas similares pueden hacer que las sustancias desencadenantes de la pasión se mantengan durante más tiempo. No os dejéis vencer.

Hoy le damos la bienvenida a IrisPeople.com a Azucena Martín, biotecnóloga y redactora científica en Medciencia

PD: Recordad que podéis entrar en nuestra sección Eros para descubrir prendas y juguetes para mantener la pasión