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Marcar el género: ¿femenino, x o @?

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Cuando escribo una entrada de blog como esta de IrisPeople.com, le doy vueltas y vueltas a cómo marcar el género de las personas a las que describo. Hasta ahora, no he descrito a nadie que se sienta incómoda dentro de los dos sexos más reconocidos: Hombre y mujer.

Si pregunto a alguien que tomo como referente, me suelen comentar que «En castellano, el género que se usa como neutro, el que hace referencia a hembras y varones sin distinción, es el género masculino».

¿Sabes que esconde esa respuesta? A veces, lo que se llama “falacia de antigüedad”: «De siempre se ha hecho así», «Eso es historia», «Es la costumbre…». Otras, quien responde se escuda en una eminencia; lo que se llama “falacia de autoridad“: «Lo dice la RAE», «¿Cómo escriben en el diario?», «Si lo dice esa profesora, será así…». Harto, si me atrevo a hacer un cambio, apelan al derrotismo -«¿Vas a venir tú a cambiarlo?»- y, en ocasiones, hasta a la sorna.

Este idioma o lengua o jerga que hablas -¡Qué buen momento de hacer un comentario para aclarar las diferencias, amiga de Letras!- no es conservadora. Conservadora y difusora de ideas conservadoras, puede serlo esa academia en la que te escondes al hablar y donde, por ejemplo, las mujeres entran a cuentagotas (Seguro que hay más motivos para apelar al machismo de la RAE, pero ¡qué gráfico es este!).

Hace muy poquito me hablaba una de si creía que se estaba destinando demasiado dinero a los manuales de lenguaje feminista y muy poco “a otras cosas más importantes”. Como ninguna disponía de datos que demostraran ese “demasiado”, le respondí algo así: «¿Puedes imaginar esta conversación sin ningún lenguaje? ¿A que no? El lenguaje es tan visible que lo usamos en las etiquetas, en los anuncios y en esta conversación».

Hasta ahí, todo bien. Después, volvió el argumento de autoridad pero, en vez de con la RAE, con los medios de comunicación. Tuve suerte de caer en que: «Si un periódico escribe cien veces de ese lenguaje, aunque los argumentos sean los mismos, ¿no hacen al lenguaje más relevante que a cualquier otra investigación? ¿Quién iba a atacar entonces -qué sé yo- que un estudio hubiera concluido que, a más presupuesto para el mantenimiento municipal para que las farolas estén encendidas de noche, menos probabilidad de violaciones?»

La lengua (o el idioma o la jerga…) la haces tú, en la calle, en tu entorno, en tus ámbitos vitales. En Suecia, por ejemplo, también la hacen y, tras décadas de lucha, han conseguido cambiar a esa academia.

Yo, de momento, pongo mi grano en una lucha: De momento y mientras nadie me convenza de una alternativa, voy a usar el femenino genérico¿O tienes tú una alternativa en mente?

Pablo Jones es el coordinador de ALEAS Andalucía y miembro del Colectivo Lambda La Isla, asociación con la que puedes colaborar mediante nuestra compra solidaria. Puedes leerlo en El ratito a pie.