Moda

Desplome de Rana Plaza en Daca Bangladesh

Claves para saber qué es moda sostenible #2

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#2 Ética

En 2013 se produjo el derrumbe de Rana Plaza, una fábrica localizada en Daca, capital de Bangladesh. Más de mil personas fallecieron mientras producían para marcas como C&A, Primark, Inditex, H&M, GAP… En condiciones de seguridad tan descuidadas que se llegó al límite del colapso. Quienes allí trabajaban lo hacían por más de doce horas diarias y recibiendo salarios inferiores a los cincuenta euros mensuales.

No ha sido el único accidente de este tipo, pero sí uno de los más impactantes. De hecho, si algo positivo se sustrae de esta tragedia es que ha supuesto un avance en términos de concienciación. Alrededor de la tragedia se ha construido todo un movimiento ciudadano en Occidente, Fashion Revolution: cada 24 de abril, fecha en la que se produjo el derrumbe, se pregunta quién hay detrás de la ropa que vestimos, reivindicando transparencia y justicia en los procesos.

No obstante, la oposición a este tipo de prácticas no es exclusiva de Fashion Revolution. Hay múltiples asociaciones que trabajan por el mismo fin y profesionales del diseño que han convertido su marca en otra forma de luchar por una industria que promueva la dignidad humana.

La segunda clave que caracteriza a la moda sostenible es el trato ético a las personas involucradas, desde las que plantan el algodón hasta quienes venden el producto terminado en las tiendas. Esto incluye unas condiciones de trabajo adecuadas (seguridad, conciliación familiar, derechos sindicales) y un salario justo, que cubra las necesidades básicas de quien trabaja y de su familia.

En el post anterior hablábamos de relocalizar la producción, de optar por la cercanía, pero no todo es blanco o negro. La moda puede ser la excusa perfecta para apoyar a lugares del mundo en los que la vida es complicada, siempre desde el respeto. Un ejemplo claro es People Tree, una de las marcas de referencia en moda sostenible, que esparce su producción entre países como Kenya, Bangladesh o Nepal bajo principios de comercio justo. En Nepal concretamente da trabajo a más de 2500 mujeres, pues también está centrada en el enfoque de género.

Safia Minney con las trabajadoras de Nepal de People Tree

Safia Minney, fundadora de People Tree, posa con las trabajadoras de Nepal | Sourcewire.com

El modo de confirmar si, efectivamente, las empresas que dicen ofrecer un buen trato a sus empleados lo hacen es a través de dos vías: las certificaciones y la propia curiosidad.

Las certificaciones son “sellos de confianza” que otorgan institutos independientes tras auditar diversas facetas de las empresas y confirmar que se cumplen unos requisitos. En términos de comercio justo, la más relevante es la Fairtrade International.

Pero si hay una herramienta verdaderamente poderosa es nuestra curiosidad, la que nos lleva a preguntar y a investigar cada marca antes de decidir comprar algo suyo. En el caso de las empresas con un proceso disperso, la búsqueda en Internet es la gran aliada, pero si se trata de marcas locales o nacionales, tal y como proponíamos en el primer post, basta con hablar con su responsable.

Si os quedáis con “curiosidad” de saber más sobre moda sostenible, ¡nos vemos en el próximo post!

Laura Rockbell, periodista sevillana, escribe sobre moda sostenible en la Revista Retahila