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Todxs contra la LGTBfobia

Todxs juntxs contra la #LGTBFobia

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Hoy es 17 de mayo y celebramos juntxs el día contra la #LGTBfobia. Pero es importante que no se quede en una actuación de un día. Tenemos que alzar la voz contra la bifobia, la transfobia y la homofobia siempre que tengamos la oportunidad. Tenemos que poner nuestro granito de arena para que no haya más muertes, más palizas, más insultos, más discriminaciones por el simple hecho de ser como somos, sentirnos como nos sentimos y amar como amamos.

Cuando hablamos de la genética y la homosexualidad en nuestra sección de ciencia ya os contamos que la homosexualidad es natural y que está presente en la mayor parte de los animales, especialmente en los mamíferos. Lo que no es natural es la #LGTBfobia y por eso luchamos hoy. La LGTBfobia es un constructo cultural del odio al diferente, el mismo que nos llevó a esclavizar a los africanos o a afirmar que los indios de América no tenían alma.

Hoy sabemos que todos somos iguales y que todos merecemos los mismos derechos. Sin embargo, esto no pasa en todas partes del mundo. Ni siquiera en todos los rincones de la desarrollada Europa. En países como Armenia, Azerbaiyán o Rusia ser gay, lesbiana o trans es más que peligroso, puede llevarte a la cárcel o pueden matarte ante la indiferencia de los poderes públicos. En muchos países de Asia y África son estos poderes públicos los que castigan con la muerte.

Pero no hace falta cruzar mares, cordilleras y océanos para vivir la LGTBfobia. Está más que presente en España, por mucho que la ILGA diga que somos el quinto mejor país en el que ser gay. Aún con esa posición, las palizas a homosexuales en Madrid, una de las ciudades más tolerantes del mundo, se han multiplicado exponencialmente en lo poco que llevamos de 2016. El último estudio de COGAM demostró que el 60% de los alumnos de instituto de esta Comunidad ha presenciado algún incidente homófobo contra algún compañero. Burlas y agresiones por el simple hecho de ser LGTB. Y ellos son los adultos del futuro.

La lucha contra la #LGTBfobia pasa por dos caminos complementarios en los que hay que apoyarse en las instituciones públicas. Por un lado, la visibilidad y la educación sigue siendo pilares fundamentales. Mostrar que existimos y que merecemos los mismos derechos y oportunidades, sin que nos obliguen a disfrazarnos de heteros para poder conseguirlos. Por otro, una mayor dureza en los castigos y una legislación estatal que nos proteja. Porque la obligación del Estado es protegernos y, por ahora, no lo está haciendo suficientemente bien.

Hay que dejar claro que la defensa de los derechos LGTB no es un patrimonio exclusivo de las asociaciones LGTB+ o de las empresas privadas que, como la nuestra, se han enfocado en el colectivo. La lucha contra la LGTBfobia es una obligación de todos y cada uno de nosotros, especialmente de quienes se encargan de nuestro bienestar: ayuntamientos, comunidades autónomas, Parlamento, Gobierno estatal, Guardia Civil, Policía, etc. Y cada uno debe hacer uso de sus recursos para asegurarse que este incremento de las agresiones homófobas que estamos viviendo se elimina.

Y nos da igual quienes dicen que no ha habido un aumento, sino que ahora se denuncia más. Puede que sea verdad. Pero solo una agresión son muchas. Y hay que actuar con contundencia. Para que se siga denunciando más y para que sirva para algo más que para tener un minuto de fama en los medios especializados. Para que no se repita, aunque sea por miedo al castigo. Y mientras, seguiremos educando.